Pedir una reducción de jornada, lo que se te puede llegar a pasar por la cabeza

A 3 de abril 2017, comienzo mi reducción de jornada, -1,5h. de lunes a jueves. Siento que no voy a llegar a nada y que voy a llegar a todo al mismo tiempo, estoy emocionada, motivada, distraída, nerviosa…no sé cómo explicarlo! Lo que más valoro es haber podido recoger a mis pequeñas en su cole nuevo.

Muchas y muchas y muchas vueltas a la cabeza es lo que me ha causado esta situación de tomar la decisión y pedirme una reducción de jornada. ¿Realmente me merece la pena? ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Cómo se lo tomará mi jefe? ¿Cómo lo comunico? ¿Cuánto van a quitarme de mi sueldo?

Finalmente he tomado una decisión, dando respuesta a todas esas preguntas y a muchas más… y ha sido la de coger una reducción de jornada mínima, es decir, del 12,5% (que no 10% como yo pensaba).

  • ¿Me merece la pena? SI, con una reducción de un 12,5%, entro a las 8,30 y salgo a las 4,15 de lunes a jueves, lo que  me permite ir a recoger a mis mellis todos los días al cole. Puede parecer una tontería, pero para mí el poder recogerlas, ver su entorno, charlar brevemente con la profe o alguna otra mamá y preguntarles a mis hijas cómo les ha ido el día y qué han echo, es algo que me hace ilusión y considero bastante importante. Mientras pueda, no me gustaría dejar de hacerlo.
  • ¿Estoy haciendo lo correcto? SI, el principal motivo por el que nos planteamos mi reducción es por temas logísiticos y de seguridad, y me alegro, porque a raíz de esto he reflexionado mucho sobre mi tiempo y la importancia de pasar con ellas momentos como la salida del cole.  Al final es un % minoritario de tu tiempo de trabajo, que, si eres una persona responsable y razonable, sabrás gestionar de la mejor manera posible (eso es lo que me digo yo :)).
  • A la pregunta ¿cómo se lo tomará mi jefe? uffff, esa si que es difícil, porque no es condicionante para pedirla o no, pero sí puede afectar a tu relación laboral, si se lo toma bien y lo comprende, vale; pero sino… esto son lentejas ya que es un derecho que tenemos por ley, a nadie suele gustarle que le impongan algo con lo que no está de acuerdo. Por suerte, este no es mi caso, sabía que mi jefe lo comprendería, aún así la duda interna desde que tomas la decisión hasta que lo sueltas te hace tener cosquillitas en el estómago.
  • ¿Cómo lo comunico? Para mí esto es un punto fundamental, que hay que trabajar bien, no hay que soltarlo así de golpe, ya que va a influir en “cómo se lo tomen”. Hace poco fui a un curso de comunicación y la verdad que inconscientemente apliqué una técnica que me ayudó bastante a definir mi speech y que todo fluyese con más naturalidad, al ser esto un motivo de controversia en el mundo laboral (lo queramos o no), estoy convencida que la mejor forma de estructurar este discurso en concreto es utilizando la técnica INDUCTIVA (uiss que me pongo ya profesional eh), esto es: Poner en antecedentes, de manera que, a través de la “inducción”, la conclusión final tenga sentido y hasta pueda sacarse sola.

   Mi ejemplo:

  1. Mi situación personal va a cambiar.
  2. Las niñas comienzan el colegio, hay que salir a la carretera y por tanto coger coche, son muy pequeñas para ir en ruta y hemos decidido repartirnos la entrada y la salida, tengo que ir yo a recogerlas.
  3. Conclusión = Necesito coger una reducción de jornada para llegar a las 5.

Espero haberlo aclarado y definido bien :).

  • ¿Cuánto me quitarán de mi sueldo? Pues un dinero sí, pero por lo que me costaría la ruta, creo que me merece la pena. La fórmula para calcular más o menos el sueldo que dejarías de cobrar para una reducción de 12,5% es:

(Importe Neto/8)*7

(Hay que tener en cuenta que no será exacto, ya que el irpf luego baja un poco.)

  • ¿Puedo elegir el horario? Si puedes, pero siempre que sea dentro de tu jornada laboral, lo que no está escrito por ley es adaptar por ejemplo la hora de la comida (me reduzco 30min de comida y salgo antes quitándome el mínimo de reducción y sueldo) o compensar horas los viernes o en verano si tienes un horario distinto. Esto sí que es algo que debe “permitirte” tu jefe/empresa.

 

 

 

Deja un comentario